¿Cuál era la función principal de las torres?

La muralla china es una maravilla arquitectónica. No obstante, ese concepto es actual y en la antigüedad no era considerada como tal, salvo para los enemigos y visitantes que desconocían sobre la cultura china.

Para los nativos chinos, la gran muralla china era considerada la guardiana de la frontera norte del Imperio, a veces comparada con un dragón chino de incalculable tamaño que se posaba sobre la cabeza del reino para cuidarlo y protegerlo. La mayoría de las veces, sin embargo, fue usada como herramienta de control social y para vigilancia de mercaderes a lo largo de todas las dinastías.

En esta faena, las torres que están distribuidas por toda la extensión que la muralla ocupa, tuvieron una importancia superlativa. Veamos cuál fue la incidencia.

Importancia de las torres para las dinastías

El uso de las torres, a lo largo de la historia de la China Imperial, pudiéramos dividirla en 3 apartados: en primer lugar, el apartado bélico; luego, el apartado comercial; y finalmente, el apartado de control social.

Apartado bélico

Si la muralla china fue concebida como un instrumento de guerra, las torres que tenían espacio en ella no tenían o no debían estar concebidas para otra cosa.

Por eso, las torres estaban dotadas con armas esenciales como lanzas, arcos, y hasta pequeñas armas de fuego; y en su regazo podían estar hasta cinco soldados, lo que los emperadores consideraban suficientes para cubrir un espacio de poco menos de un kilómetro.

Así, ante cualquier eventualidad, los soldados de unas tres torres alcanzarían para combatir cualquier embestida de las tribus nómadas del norte, que se oponían al reino casi que desde su fundación.

Apartado comercial

Cuando los reinos gozaron de estabilidad en el apartado bélico, las relaciones comerciales con otras zonas eran muy bien recibidas, y eran, sin menospreciar, la mayor fuente de ingresos de los emperadores.

Los impuestos, tanto a mercaderes de otros pueblos como a comerciantes de las diferentes aldeas chinas, eran cobrados al pasar por cualquiera de las puertas de las murallas, por los mismos soldados que estaban cuidando y vigilando en las torres.

La riqueza que permitió a las dinastías Yuan y Ming construir un canal artificial y una muralla magnífica fueron gracias a estas actividades.

Apartado de control social

No debemos engañarnos. Los regímenes imperiales cuidaban y celaban mucho cada centímetro de su territorio. Y hasta a sus habitantes.

El poder desproporcionado y el excesivo control daban motivos suficientes como para que cualquier habitante del reino quisiera salir corriendo, huyendo, hacia cualquier lugar por fuera de sus fronteras.

La norma era recurrir al norte, donde había tribus que, en parte eran mongolas, y estaban formadas muchas por habitantes chinos o de ascendencia china que habían huido durante las primeras dinastías de brutales mandatos.

La función de las torres era la de vigilar cualquier movimiento o acercamiento de personas a la muralla, con el fin de escapar. Lo que hacían los soldados era de libre elección, casi siempre la desaparición forzosa.

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.