Genghis Khan: “Memorícenla, porque pronto estará destruida”

Hay que ser honestos en los comentarios con la historia. Si Genghis Khan, el emperador y fundador del Imperio Mongol, no hubiera muerto en plenas campañas expansionistas, su vasto imperio hubiera abarcado más allá de todo lo conocido.

Por medio de las historias hemos conocido que Khan era uno de los líderes con mayor inteligencia para la guerra y para la estrategia. No en vano logró invadir al Imperio Chino en el siglo XIII. Pero, antes de que pudieran invadir con éxito al gran imperio, tuvieron que hacer un ejercicio de paciencia descomunal.

La mítica frase de Genghis Khan: contexto

Los nómadas, comandados y unificados por Genghis Khan, habían logrado enriquecerse y expandir su imperio. Mongolia se estaba convirtiendo en una potencia en la zona central de Asia, y el emperador comenzaba a mirar al Imperio Chino como su principal obstáculo, y por ende, su principal enemigo.

También, y no menos importante, las riquezas que poseían los chinos eran un objeto de deseo y una meta ya fijada por Khan y sus hombres, quienes desde principios del siglo XIII andaban merodeando en las inmediaciones de la Muralla China.

Una mañana, el gran emperador mongol reunió a todos sus hombres en una zona central de la muralla, y les dijo: “Memorícenla, porque pronto estará destruida”.

Los mongoles estaban convencidos de que destruir la muralla y, sobre todo, invadir China y anexarla a su imperio era una posibilidad muy cercana. Por lo que la frase, pronunciada por el máximo líder, animaba al ejército.

A pesar de eso, caída la noche, Khan ordenó a todos sus hombres agruparse en 3 cuadrillas distintas. Una, la más nutrida, se quedaría con él en ese lugar (en la zona más central de la muralla). Las otras dos saldrían, una por cada extremo, a explorar algún flanco desguarnecido o destruido parcialmente en la muralla, que les sirviera para entrar. Tras esto, avisarían a los demás para iniciar la embestida.

Así fue como después, por los años 1260-1270, Genghis Khan comandó a su potentísimo ejército de arqueros a caballo e invadió China.

Para el año 1271, la dinastía Yuan –mongoles- comenzó a gobernar en el Imperio Chino.

Aunque la frase de Genghis Khan pasó a la historia, no hubo necesidad de destruir la gran muralla para llevar a cabo sus planes.

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