¿Se utilizaron huesos humanos en la construcción de la Muralla China?

Uno de los comentarios populares más grotescos acerca de la muralla china nos dice que en su construcción se utilizaron los cuerpos de muchos de los trabajadores que morían durante las fases de edificación de nuevos tramos. Ha sido una de las historias que ha pasado de generación en generación, y todavía algunos sitios especializados lo afirman sin dar siquiera una explicación convincente sobre esta afirmación.

Motivos históricos para creer este mito

La dinastía Qin (de las primeras) y la dinastía Qing (de las últimas) del antiguo Imperio Chino, fueron conocidas por una devoción sin comparación para con la muralla. Y no era cuestionable, ya que ambas dinastías veían en el enorme muro un instrumento político y militar sin igual, por lo que la construcción y fortificación de esta siempre fue, más allá de un proyecto en el que dejaban todos los recursos posibles, una obsesión personal de cada emperador.

Esa obsesión les llevaba a cometer atrocidades, a superar los niveles conocidos de autoritarismo y a utilizar la brutalidad como forma reinante de gobernabilidad, desde el emperador, hasta el que comandaba a las cuadrillas de construcción.

Ante este contexto de premura, se decía que muchos obreros morían por los métodos desgastantes del trabajo. El esfuerzo era tal que los cuerpos yacían sin un gramo de fuerza adicional que motivara a seguir vivos. Visto esto, y siguiendo ese contexto de prisa y desenfreno, los encargados de la construcción veían en los cadáveres unos 50 kilos de material adicional que podrían incorporar a las paredes, y así apurar el proceso sin tener que esperar a que trajeran los pesados ladrillos y cargas de tierra.

Ese método, sin dudas, no hubiera tenido resultado.

¿Por qué no hubiera sido posible?

Los cuerpos humanos, al fallecer, entran en la etapa de descomposición. Una vez quemada esta etapa, no queda de aquel organismo más que cenizas.

Sería lo mismo que guardar 2 metros cuadrados de algo, y la semana volver y notar que tenemos sólo 50 centímetros. Tal reducción, de haberse incorporado en las paredes de la muralla, hubiera llevado a las paredes a un colapso total, socavando el avance de los tramos fortificados.

Resumen

Es posible que el mito haya estado asociado al del cementerio más largo del mundo, por lo que no estaría de más revisarlo. En lo que confiere a esta historia, no es más que una leyenda popular, sin ningún sentido que pudiera aportarle lógica, y hacerlo ser un poco más creíble.

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