(II) Antes de Qin Shi Huang: ¿Qué hubo?

La historia de la Era Antigua de China es fascinante en todos los sentidos. Conocerla es casi que una obsesión para algunos, sobre todo considerando todas las prohibiciones que hubo durante la Era Imperial para con la preservación de libros y documentación sobre aquellos añejos periodos en los que los reyes comulgaban con los dioses.

Y precisamente, de dioses y de reyes, comienza esta historia.

Tres Dioses y Cinco Emperadores

A pesar de que todos los historiadores chinos –los que conocen de la Era Antigua- convergen en la misma opinión de que el periodo de los tres dioses y cinco emperadores fue uno de los más hermosos de toda la historia de lo que hoy es la República Popular China, también se resignan en el malestar de saber que es uno de los sitiales de la historia de los que poco material ha quedado para poder leer, revivir, investigar, aquellos momentos que, por el sólo título, ostentaban ser gloriosos.

De esta época se conoce, en gran mayoría, gracias a las Memorias históricas de Sima Qian, uno de los más prolíficos historiadores de toda la historia de China, que vivió durante la Dinastía Han (Era Imperial).

En aquellos años, los dioses gobernaban armónicamente junto con los emperadores, y les brindaban herramientas para que hicieran de la mejor manera su gestión.

El primer emperador de todos, al que conocemos como El Emperador Amarillo, pero que casualmente la historia de China resume como Huangdi –que significa emperador, o emperador padre, y que luego utilizó Qin Shi Huang como su nombre- , es para la historia de China el origen de la civilización actual.

Fue durante este período donde se inventaron la escritura tradicional china. La esposa del primer emperador de este período enseñó a los ciudadanos chinos a extraer y tejer la seda que provenía de los gusanos. También se le atribuye al Emperador Amarillo la invención de la medicina tradicional china, quizás uno de los inventos mayor extendidos y respetados de esta antiquísima civilización.

Dinastías posteriores

A pesar de que todo estaba bien durante este primer periodo, no todo dura para siempre y los dioses y los emperadores envejecieron. Algunos dioses como Fuxi y Shennong se retiraron a las montañas, y siguen en continua meditación y moviendo los hilos de la vida china desde allí.

Según el taoísmo, el primer emperador también se habría ocultado en las regiones remotas y montañosas de China. Cabe recordar que era considerado, durante la Dinastía Zhou, un Dios por su sabiduría prácticamente infinita y, todo sea dicho, por haber nacido del impacto de un rayo nocturno en el vientre de su madre, tras el cual él nació, un año después.

Así las cosas, tras este primer tiempo de la Era Antigua de China, vinieron tres periodos dinásticos que comprenden la Dinastía Xia, la Shang, y la célebre Dinastía Zhou, cada una de mayor grandeza a la anterior.

Esas dinastías, y mucho más, lo conocerán en próximos artículos.

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