¿Para qué los emperadores construían murallas?

Este podría ser, sin duda, el cuento de nunca acabar. Cuando revisamos la historia –trillada, eso sí- nos conseguimos los mismos motivos de siempre. Sin embargo, en esas lecturas en espiral y refritas no se guardan los secretos que cualquier chino rural sí conoce. Los motivos principales por los que los emperadores de algunas dinastías construyeron con empeño y mucho afán las paredes más icónicas de la historia de la humanidad.

Y es que para construir una muralla de diez mil li de longitud hay que tener un buen motivo. No basta con tener ganas, esclavos y muchas piedras. Esto es algo en lo que cada emperador hizo hincapié. Nunca dieron puntada sin dedal, y hoy vamos a saber por qué los emperadores se avocaban con tanta alevosía por terminar este gran muro de piedras.

Los motivos que nunca nos cuentan

El primer emperador de China, Qin Shi Huang, era un creyente en las supersticiones y los mitos. Todo lo que tenía cuernos o cinco ojos era objeto de su devoción. Dicen los historiadores que cinco dragones custodiaban las puertas de su dormitorio. Pues, no sé, tengo mis dudas de eso.

Lo cierto es que su mayor anhelo, aparte de conseguir el elixir de la inmortalidad, era consolidar un imperio que durara dos milenios, bajo el nombre de su Dinastía Qin. Para lograrlo, necesitaba mostrar que él, el primer emperador, había sido el más grande y más poderoso sobre la tierra conocida.

La muralla era el mejor ejemplo para formar esa leyenda. Mientras los libros de historia y los veinte mil blogs –copia y pega- se esmeran en decir que lo hizo para cercar su reino y evitar que los enemigos del norte vinieran, lo cierto es que tras su llegada sus peores enemigos no estaban fuera del reino, sino con él, junto a él. La muralla era sólo un pretexto de un plan personalista. Al final, sólo la muralla logró los dos milenios de reinado, ya que la Dinastía Qin y todos sus miembros fueron asesinados tras la muerte del primer emperador.

Más adelante en la historia nos encontramos a las últimas dinastías (Yuan, Ming). Preocupadas afanosamente por el comercio (Yuan) y las invasiones nómadas (Ming), la muralla se convirtió en el epicentro de toda su actividad. Durante los Yuan, el comercio con las tribus nómadas fue brutal, ya que en el fondo eran los mismos. Así, a lo largo y ancho de la muralla había soldados que cobraban impuestos a todos los comerciantes que entraban y salían por esas puertas.

Recordemos que una de las puertas de la muralla china fue el origen de la Ruta de la Seda, principal ruta comercial de aquellos días. Durante los Ming, sin embargo, la preocupación fueron las invasiones nómadas y la fragilidad del estado político. La mayoría de los pobladores rurales del norte deseaban cruzar esa muralla y vivir otro tipo de vida, por dura y traumática que pudiera ser. El régimen de los Ming no era tan bien visto, lo que acentuó la construcción de una nueva muralla, fortificada y más alta, que no permitiera que ningún habitante chino la cruzara y escapara. Así también, dificultara sobremanera las invasiones nómadas que, al final de todo, se acabaron dando y llevando al imperio a un colapso.

De ahora en adelante, cuando se pregunten por qué se construyó la muralla china, no digan solamente que era un cuartel militar que cubría toda la nación. Era, simplemente, una muestra de poder y control por parte del reino, para demostrar que eran capaces de bordear todo su imperio, y para demostrar que eran capaces de controlar a sus habitantes y al comercio.

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