(XII) Dinastía Han: después de Qin Shi Huang

A la Dinastía Han se le conoce en los bajos fondos como la Dinastía Liú. Esto, bien dicho estaría, ya que su fundador, Liú Bang, y posteriores emperadores de esta dinastía utilizaron ese nombre para identificarse. No obstante, la forma documentada por los cronistas e historiadores nos cita a la Dinastía Han. Y, en breve estaré comentando acerca de por qué hay dos Dinastías Han, cuando en realidad fue únicamente esta.

Llegada al poder tras la muerte de Qin Shi Huang

El primer emperador de China había muerto. Y, mientras todos quedaban atónitos ante colosal evento, ya que Qin Shi Huang había prometido que su Dinastía Qin duraría por mil años, Liu Bang salió beneficiado tras una serie de episodios (violentos o no) dentro de los altos cargos y principales herederos al trono.

Así, tras su llegada al poder, y la posterior consolidación de la Dinastía Han, hizo un movimiento clave, al menos en diferencia a la dinastía anterior: se alejó al reino del taoísmo, y adoptó el confucionismo como su doctrina y ordenamiento supremo.

Y eso es destacable –lo estaré comentando más a fondo en la próxima entrega de esta categoría Gobernantes de la muralla– porque tanto Confucio como Lao-Tsé vivieron en esta época, durante la Dinastía Han, y fue en ese periodo en el que brillaron en su conocimiento y promovieron sus ideas.

Así pues, hubo cambios más profundos en torno a eso.

Burocracia y descentralización

En primer lugar, la Dinastía Han quería un reino descentralizado. Por eso, dividió el reino en diferentes feudos, con regentes individuales. También promovió la agricultura y el trabajo en la familia, para que nadie tuviera una dependencia del estado.

En términos burocráticos, destaco la obligatoriedad que tenían los aspirantes a los altos cargos a saber y manejar todo sobre el confucionismo. Por tal motivo, la Dinastía Han brilló con luz propia al tener altos pensadores y militares ilustres de la época. A pesar de que este mandato parecía descabellado –sí, aprenderse y manejar todo el confucionismo- la orden siguió vigente hasta 1912, cuando cayó la última dinastía de China, y comenzó al Era Republicana.

¿Por qué se fue?

Lamentablemente, todo tiene su final. Es como un ciclo, un espiral.

El cambio del confucionismo, en detrimento del taoísmo, trajo revueltas internas por chinos que veían al taoísmo, y a la igualdad que promovía, como una mejor salida. Con esto, ocurrió una desfragmentación de la dinastía; algunos terratenientes de la época, que creían en el taoísmo, se aliaron, y se llegó al periodo de los Tres Reinos.

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